viernes, 4 de abril de 2008

EL DRAMA INTERNO DEL PRD

Sea quien sea, además del descrédito por el “lodazal”, el “desastre” y la “degradación” ---la descripción de cortesía de Cuauhtémoc Cárdenas---, la cabeza del PRD tendrá a media militancia en su contra. Asimismo y aunque gane Alejandro Encinas, el nuevo dirigente deberá encarar la contradicción lógica que supone el partido-movimiento, administrar la esquizofrenia de la política-antipolítica sin entrar en shock.

La mejor salida del drama interno, empero, no traerá la reconciliación entre “dialoguistas” y “ultras”. Tampoco desaparecerá el hecho de que el movimiento pejiano siga por la libre, en vías alternas a la carretera institucional que pasa necesariamente por el Congreso de la Unión y los legisladores del FAP. La Convención Nacional Democrática desborda la vía parlamentaria y partidista, pone en aprietos la lógica democrática de las mayorías legislativas y la representatividad.

Desde cualquier ángulo, la línea de la resistencia en defensa por el petróleo supone un nuevo trabuco legal e institucional, un nuevo recorrido con un pie en las instituciones y otro en las calles, según deja ver el mapa delineado el 18 de marzo: cerco ciudadano a la Cámara de Diputados, huelga legislativa o paro nacional patriótico para frenar cualquier intento de reforma energética.

Tanto en el discurso como en el proyecto de Andrés Manuel López Obrador, el PRD no es el eje articulador: la gente siempre es más. El conflicto entre el líder ---social y partidario, guste o no--- y amplias franjas de la militancia ---no sólo los Chuchos--- no será resuelto con el cambio de dirigencia; ni aunque Alejandro Encinas convierta al PRD en la “columna vertebral” de la Convención Nacional Democrática, el Frente Amplio Progresista (legisladores del PRD, Convergencia y el Partido del Trabajo) y el Gobierno Legítimo. La tensión de la política-antipolítica ni siquiera se diluiría con la creación de un nuevo partido de izquierda, de confección pejiana, porque estamos ante una forma política contradictoria para el mismísimo sentido común: un partido (institucional) con un movimiento (no-institucional).

No obstante, la experiencia histórica indica que hay que ir más allá del sentido común. Bien visto, la tensión conceptual del perredismo no lo es tanto en la práctica. Los ejemplos abundan, aunque casualmente son más los de derecha: Europa ---la “civilizada” Europa--- pululan las expresiones raciales: Frente Nacional de Jean Marie Le Pen en Francia, el Movimiento de Jor Haider en Austria, sin faltar los ousiders clásicos como Berlusconi; en Norteamérica: Ross Perot (sin éxito); América Latina: Fujimori …”En los últimos quince años, muchas democracias en Occidente, tanto viejas como más recientes, han visto la emergencia de estos partidos anti-política. Se trata de partidos de choque, descritos muchas veces como populistas o extremistas, que centran todo su discurso en el cuestionamiento a la política oficial. Todos ellos acusan a la ciudadanía , y califican a los funcionarios públicos de ser una clase homogénea de villanos incompetentes que sólo buscan el enriquecimiento personal y mayor poder”.

Nada nuevo ni en México ni en el mundo…Es más, habría que recordar que ser un partido-movimiento es una cualidad genética del PRD. Una serie de movimientos urbanos, sociales, sindicales, circulan por su sangre. Así que el dilema de las instituciones o la plaza pública siempre estuvo más allá de la actual renovación de la dirigencia.

Y se sabe que el movimiento pejista, tendrá algo así como un millón 700 mil “registrados” (producto de las giras de López Obrador) y las siglas de Convergencia y el PT. Pero aunque la sufren ---por ejemplo, votaciones divididas en el Congreso: reforma fiscal, presupuesto, Cofipe, Consejeros del IFE, reforma judicial---, la preocupación de la esquizofrenia partido-movimiento parece preocupar más al exterior que al interior del partido.

Por mencionar algo: entender el binomio partido-movimiento como “democracia o revolución” está fuera de toda proporción. Ningún bando perredista está abiertamente por la disyuntiva ---todavía hay grados y diferencias, ¿o es lo mismo PRD que EPR? Ni pensarlo.

jueves, 3 de abril de 2008

GABINETE DE POCAS LUCES Y MUCHAS SOMBRAS

La reciente renuncia del contador Carlos Álvarez Reyes a la secretaría de Finanzas y Administración del gobierno del Estado, es una renuncia anunciada con el propósito de ser diputado por la vía plurinominal por el PRD y próximo presidente de la Comisión de Gobierno del H. Congreso del Estado, esto es si el sol azteca vuelve a repetir como partido mayoritario en los próximos comicios del 5 de octubre, para manejar el presupuesto millonario que administra el Poder Legislativo, es también un mensaje para Armando Chavarría Barrera porque ya no controlará el Congreso a través de su personero.

Están pero no se ven. No dan luz ni pintan pero cobran como si trabajaran a favor de los guerrerenses. Algunos apenas se atreven a hablar, más por necesidad que por virtud. Son titulares de sus despachos pero parecen simples encargados: no toman decisiones y pocas veces ejecutan. Fueron colocados en la primera línea pero casi siempre están a la zaga.

De los que aun siguen en el gabinete original, no son víctimas de la violencia del Estado ni de la guerra sucia. No los desapareció el ejército ni se los llevó, con paradero desconocido, alguna misteriosa corporación policíaca. Se trata de desaparecidos políticos del gabinete del gobernador Zeferino Torreblanca Galindo. Ese séquito de pro-hombres y mujeres que más que colaborar con el gobernador, lo acompañan en calidad de testigos, de damas de compañía. Ese grupo prometió jugársela con el gobernador y que a mitad del actual sexenio de haber protestado el cargo, nada más no levantan el vuelo.

Transparente casi invisible. Así ha sido el equipo de gobierno ---por así decir--- de Zeferino Torreblanca Galindo. Han sido las omisiones y no las acciones lo que ha marcado el ritmo y el tono de su desangelado “quehacer” gubernamental.

Lo que en un principio parecía un equipo de “unidad de mando” del primer gobernador no priista en Guerrero, hoy luce como desgajado, ya se fueron varios de ellos, algunos con la esperanza de posicionarse mejor, otros no dieron el ancho. De los tres más cercanos colaboradores ya están colocados en la mira de la nueva estrategia del gobernador: Gloria Sierra López, de secretaria de Desarrollo Social a la presidencia Municipal de Acapulco; Carlos Álvarez Reyes, de secretario de Finanzas y Administración a Presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso del Estado; y Julio Ortega Meza, de coordinador de Enlace Político Institucional a diputado presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública del Congreso del Estado. Una evidente estrategia del gobernador por controlar dependencias donde hay más dinero y por supuesto, evitar auditorías que no convengan para el grupo en el poder, y autorizar auditorías para sus adversarios políticos, como el caso de Félix Salgado Macedonio, para inaugurar una cacería de brujas. Sólo que Gloria Sierra tiene el inconveniente de que difícilmente le ganará al senador Luis Walton Aburto; Carlos Álvarez pudiera no llegar a su objetivo, porque es muy difícil que el PRD vuelva a ser mayoría en el Congreso, se le pudiera atravesar Héctor Vicario Castrejón, del PRI, quien será anotado en primer lugar en la lista de los pluris tricolores, el brazo derecho de don Rubén Figueroa Alcocer. El único que si puede llegar a su objetivo es Julio Ortega Meza.

Conjurada la crisis de arranque y pasada la curva de aprendizaje, es hora de cambiar de estrategia y, de colaboradores. Parece el momento de compartir micrófono y reflectores con su equipo de gobierno. No es por altruismo sino por conveniencia política: el gobernador necesita de un equipo solvente en lo administrativo y eficaz en lo político, pero esto está por verse en los próximos tres años; el último tramo del sexenio zeferinita con pocas luces y muchas sombras.

Hipótesis hay varias: por el estilo personal de gobernar de ZTG: un gobernador desconfiado y concentrador, lo cual no deja de evocar los tiempos de Carlos Salinas de Gortari ---referente más o menos conspicuo de la presente administración---, aquellos días en los que no se movía un expediente sin que el chaparrito ---o el Jefe de la Oficina de la Presidencia, el francés Joseph Marie Córdoba Montoya--- diera su visto bueno (en el quipo de ZTG es el tamaulipeco Humberto Sarmiento Luebert, coordinador general del Ejecutivo Estatal, el referente más parecido a Joseph Marie), aquellos tiempos en los que el entonces coordinador de Comunicación Social, Otto Granados Roldán, palomeaba a todos los directores de comunicación social del gobierno federal y controlaba, desde Los Pinos, la presencia pública de los miembros del gabinete.

viernes, 28 de marzo de 2008

LA HUELLAS DE LAS TRAMPAS EN EL PRD

El daño está hecho. La crisis actual en el PRD no tiene una salida óptima. Aun si el conflicto poselectoral se soluciona “por los causes institucionales” ---un arreglo basado en la división estatutaria de la Presidencia y la Secretaría general, verdadera cláusula de gobernabilidad partidista contenida en el artículo 13 de los estatutos---, nada borrará las huellas de las trampas y trapacerías de antes, durante y después de la elección del domingo 16 de marzo; ni la excepcionalidad del método perredista ---más democracia interna que todos los otros partidistas--- ni, mucho menos, el argumento risible de los “casos aislados”.

A la letra, el artículo 13, fracción 5, de los Estatutos del Partido de la Revolución Democrática señala: “La elección de la presidencia y la secretaría general en los distintos niveles de dirección del Partido se realizará por voto directo y secreto, a través de fórmulas integradas por una candidatura para cada cargo. Ocupará la presidencia quien obtenga la mayoría relativa de los votos; ocupará la secretaría general quien obtenga la mayoría relativa de los votos. Pero si la fórmula de la primera minoría obtiene más de la mitad de los votos alcanzados por la mayoría, ocupará la secretaría general quien haya participado en la candidatura a la presidencia de dicha fórmula o en su defecto, quien haya sido candidato a secretario general de la misma”.

¡ Fraude ya, simulación para todos ! La hiperdemocracia sin demócratas suele crear monstruos en esas organizaciones monopólicas del acceso al poder público que son los partidos nacionales. Ninguna sorpresa en el caso perredista. El último ideólogo de la derecha, Carlos Castillo Pereza, resultó profeta: el PRD está condenado a recomponer los viejos usos, vicios y contrahechuras del poder priista. Solo que, habría que agregar, con la paradoja marxista de la repetición de la tragedia como farsa ---para el anecdotario, se debe registrar la nueva aportación perredista al catálogo de nuevos y viejos usos de la defraudación electoral: la casilla fantasma: es decir, un centro de votación no instalado pero del que se tienen actas con votos registrados.

Ya se sabe: el fraude intestinal es moneda corriente en el Partido de la Revolución Democrática. Fiel a su espejo, como en 1996, 1999 o 2002 la renovación total de cuadros dirigentes resulta una farsa salvaje, sin orden ni concierto por la carencia de un aparato electoral preparado, una cultura política corrupta, rebasada por una disputa descarnada.

Lo saben desde la izquierda alternativa y moderna, el viejo PRI, el PAN de Calderón-Marínez Cázarez y hasta organizaciones sindicales, universitarias y civiles: el control sectario del membrete bien vale un buen pleito, sin atenuantes o tiquismiquis democráticos. Es este sentido, solo en este; se atenúa lo ocurrido en el PRD: en todos lados se cuecen habas.

Sucede que, ahora, el PRD se puso de a pechito al cumplir el más malo de los augurios y, naturalmente, las lacras y vicios exhibidos son explotados por malquerientes y adversarios. “Organizan un gobierno legítimo para la nación y ni siquiera se gobiernan a sí mismos”, se ufana Germán Martínez, el presidente nacional del PAN tan legítimo como producto de una candidatura única, denunciada por sus adversarios como “impuesta”.

Al PRD los tintes bravucones, excluyentes y polarizantes lo llevaron a la piedra de los sacrificios: fractura, escisión, refundación, “divorcio civilizado” ---metáfora cortesía de José Ortiz Pinchetti---, son los fantasmas que gravitan en la perspectiva inmediata del partido. Piedra y coyol como escribí en mi artículo anterior.

Si Jesús Ortega se queda con la dirigencia nacional se abre el escenario de la escisión. Difícilmente sucedería en el caso contrario, ¿ Qué les quedaría a los Chuchos después de la renuncia a la estructura, la burocracia y las prerrogativas?: ¿Los denominados Chuchos han pagado caro su propósito de aferramiento a la burocracia. Lo suyo no es ni el movimiento social ni la izquierda cultural y se aferran a una ridícula expresión partidista basada en los negocios políticos de facción que palidecen la obra de Rafael Aguilar Talamantes: Burocracia ya, fraude para todos.

PIEDRA Y COYOL EN EL PRD

Simulación y exceso. Estos son los términos que definen, con toda exactitud, la elección perredista del domingo 16 de marzo para renovar dirigencias nacional y estatales. Lo primero, por lo que hace el carácter del proceso comicial: una auténtica farsa hiperdemocrática, sin orden ni concierto, primitiva en su concepción y salvaje en la ejecución de la puesta en escena. Lo segundo, por lo que se refiere a la conducta y proceder de los contendientes: marrullería, deshonestidad, falta de escrúpulos y abuso de poder como sucedió aquí en Guerrero para imponer a Misael Medrano Baza en la dirigencia local.

Fiel a su espejo diario; a las contrahechuras que produce la disciplina corporativa y el indigno manejo de las miseria populares y ciudadanas; a la falta de ética en el ejercicio de la función pública de que hacen gala sus gobernadores, funcionarios y legisladores, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) volvió a mostrarse de cuerpo entero en una elección desaseada, pletórica de irregularidades, impresentable en los mismos parámetro de la legalidad interna e indefendible desde la más indulgente mirada democrática.

Batalla de malos contra peores, de taimados operadores a la sombra ---Nueva Izquierda y aliados--- contra fresquísimos maniobreros de la red clientelar ---Izquierda Unida y el archipiélago lopezobradorista---, en el encontronazo protagonizado por Jesús Ortega y Alejandro Encinas los perredistas ratificaron su inclinación natural por los viejos usos de la defraudación electoral: padrón inflado y rasurado; robo y falsificación de boletas; violencia para impedir la instalación de casillas e inhibir el sufragio; acarreo de sufragantes, compra y coacción del voto; quema de urnas; propaganda ilegal, uso de recursos públicos, condicionamiento de programas sociales, movilización corporativa de empleos de gobiernos y municipios (tan “voluntaria” como que en ello les va el salario).

Un catálogo fascinante y estremecedor, éste de la subcultura del fraude, en el que se diluye toda diferencia real o supuesta entre la “izquierda dialoguista” y “socialdemócrata” ---Jesús Ortega, Los Chuchos, los Arce, Zavaleta, Círigo--- y la “izquierda radicalizada”, “intolerante”, “rijosa” ---Encinas, López Obrador, Ebrard, Padierna. Cuestión de estilos, de retórica blanda o retadora, de “amarres” y apoyadores, que a final de cuentas terminan disolviéndose por el efecto igualitario de la desvergüenza política. Es decir: el despliegue abierto, a plena luz del día, sin rubor ni cargos de conciencia, del más puro realismo gansteril, democráticamente incorrecto pero muy redituable políticamente.

Porque no hay otra forma de leer los resultados obtenidos por una y otra banda en sus respectivos bastiones: el rudo Encinas supera al contrincante por 33 mil votos en Tabasco, 22 mil en Zacatecas, 90 mil en el Distrito Federal, 32 mil 839 votos en Guerrero (Jesús Ortega Martínez (únicamente 27 mil 796 a pesar del enorme apoyo que tuvo por parte del gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo); mientras que Jesús Ortega lleva la virtud “dialoguista” a territorio tricolor y rebasa por 57 votos en Chiapas, 60 mil en estado de México y 19 mil en Oaxaca.

No hay casillas zapato porque Dios es grande y la gula es pecado. Pero la lógica es la misma del priismo en los primeros años de la “competencia” testimonial de las oposiciones: arrasar al enemigo en enclaves controlados (los legendarios “graneros” electorales) con el propósito de equilibrar las pérdidas obligadas, necesarias para taparle el ojo al macho, en zonas liberadas del dominio caciquil.

Guerra de titanes, demiurgos y alquimistas que no podía sino terminar mal, más que mal, peor y de malas, habida cuenta el potencial creativo y destructor de unos y otros. Chocaron piedra y coyol y las chispas generadas en la primitiva conflagración amenazan con incendiar el cobertizo de paja seca que ha dado protección, abrigo y poder adquisitivo a generales, subtenientes y soldados rasos en esa ingobernable confederación de sectas amparada bajo el sol azteca.

domingo, 23 de marzo de 2008

JUAREZ Y LINCOLN, VIDAS PARALELAS

La innata sabiduría y humanidad tanto de Benito Juárez como de Abraham Lincoln, hicieron de los dos en su tiempo, los más grandes presidentes de sus respectivas naciones: México y Estados Unidos. Los dos estudiaron derecho y contemporanizaron como presidentes de sus países, el mexicano fue titular del poder ejecutivo de 1858 a 1872, y el segundo de 1860 a 1864, en este último año el político estadounidense fue asesinado por un fanático esclavista.

Juárez era únicamente 3 años mayor que Lincoln. Si Juárez viviera tendría 202 años, el 21 de marzo, es el aniversario de su natalicio que los mexicanos, venturosamente celebramos; en tanto que Lincoln tendría 199 años.

El héroe mexicano, alguna vez le escribió a sus hijos: “Nací el 21 de marzo de 1806 en el pueblo de San Pablo Guelatao, Oaxaca, fui bautizado como Benito Pablo Juárez García, tuve la desgracia de no haber conocido a mis padres Marcelino Juárez y Brígida García, indios de la raza primitiva del país, porque apenas tenía yo tres años cuando murieron…”

Síntesis exenta de retórica, palabras vaciadas de todo enigma. Duro el andar, desde el inicio, hasta que, a los 12 años, se “fugó de su casa” (sus palabras exactas) movido por un sentimiento irresistible: “El vehemente deseo de aprender”. Sabía que en San Pablo Guelatao le sería imposible aprender a leer y escribir en español. “El deseo vehemente de aprender” es una de las frases más prodigiosas del hombre llamado Benito Juárez y de las más portentosas que puedan aducirse, como metáfora y revolución, en orden a la educación.

En 1859, cuando Abraham Lincoln tenía 50 años escribió, para conocimiento de sus posibles electores ---dice el sociólogo Juan María Alponte, profesor de la FCPyS de la UNAM, en su texto maravilloso “Los libertadores de la conciencia”, una breve autobiografía. Lo esencial de ella es su absoluta falta de pretensiones. Arroja las palabras al papel de una indiferencia serena, altera, distante y minuciosa:

“Nací [dice] el 12 de febrero de 1809 en el condado de Hardin, en Kentucky. Mis padres, los dos, eran virginianos, de familias irrelevantes, y mi madre, que murió cuando yo tenía diez años, pertenecía a la familia de los Hanks. Algunos de sus miembros residen en Adams, otros en los condados de Illinois…” . Este estado se ha vuelto de moda debido a que Barack Obama, es senador por Illinois, es el candidato presidencial puntero en la contienda interna del Partido Demócrata, del otro lado, se encuentra la senadora Hillary Clinton de su mismo partido.

Durante la intervención francesa, que duró de noviembre de 1861 a julio de 1867, Juárez abandonó la ciudad de México, cambiando de ciudad en ciudad, en defensa de la República, así vivió en San Luis Potosí, Monterrey, Saltillo y finalmente en Paso del Norte (hoy Ciudad Juárez en su honor), del estado de Chihuahua. Donde vivió el autor de estas líneas durante más de 20 años. Lincoln, desafortunadamente, no vio el triunfo de Juárez sobre Maximiliano de Habsburgo, al ser asesinado en 1864, y el triunfo de Juárez fue en 1867.

Víctor Hugo, ardoroso luchador contra le pena de muerte, se ocupó inmediatamente del caso de John Brown, perteneciente a una vieja familia blanca de Nueva Inglaterra, se alzó en armas en su lucha contra la esclavitud, en las montañas de la cordillera de los Apalaches, reunió a esclavos y blancos alzados, y con ellos inició una serie de ataques contra los antiabolicionistas. Finalmente fue herido, en el Libertador, periódico abiertamente abolicionista, se publicaron diversas cartas en defensa de John Brown que pasó a la leyenda. Sin embargo, Brown fue colgado en Charlestown el 2 de diciembre de 1859.

Nuevamente, el escritor francés Víctor Hugo, desde el exilio, el 20 de junio de 1867, le escribió al presidente Benito Juárez, para que le perdonara la vida a Maximiliano de Absburgo, en unas líneas de esa memorable carta le decía: “Juárez, usted ha igualado a John Brown” (…) Maximiliano deberá la vida a Juárez. ¿Y el castigo, se me dirá? El castigo, hele aquí: Maximiliano vivirá por la gracia de la república…”

Maximiliano fue ejecutado el 19 de junio de 1867 en el Cerro de las Campanas de Querétaro. El presidente Juárez decidió lo que le había aconsejado Don Ignacio Manuel Altamirano en el sentido de que el Emperador debería ser ejecutado. Dura lección de la historia.

jueves, 20 de marzo de 2008

LA GRAN DISYUNTIVA DEL PRD

Lo que mal empieza…, en escándalo termina. Como ya es costumbre cuando de elecciones internas del PRD se trata. Quien finalmente asuma la dirigencia estatal del sol azteca en Guerrero lo hará bajo el signo de la sospecha: Víctor Aguirre Alcaine o Misael Medrano Baza, candidato de la disidencia el primero, y oficialista el segundo.

Candil de la calle, la elección perredista del 16 de marzo será recordada como una muestra y muestrario de que el PRI no es el único arsenal de malas artes electorales. También en la izquierda se cocinan fraudes, se marcan boletas antes de que lleguen a los electores, se extravían urnas…al final de este proceso electoral interno lleno de irregularidades, todo terminará en un arreglo inter-tribal: a espaldas de la legalidad, los Chuchos y los Encinistas.

Choques de trenes, la contienda entre Alejandro Encinas y Jesús Ortega como aquí en Guerrero la contienda entre Víctor Aguirre y Misael Medrano, porta un enorme riesgo para un partido que aún no ha conseguido institucionalizar la lucha por el poder, que carece de reglas que ordenen el juego político interno, en el que permanece un déficit de cultura democrática y de respeto a la legalidad, en el que los caudillos siempre tienen la primera y última palabra.

En un partido que no conoce más autoridad que la de sus caudillos, cualquier dirigencia nacional se encuentra atada. “El carisma personal ---recuerda Ángelo Panebianco, politólogo italiano, lectura recomendada por el doctor en sociología Raúl Fernández Gómez a los estudiantes del doctorado en ciencia política en el IIEPA-IMA-UAG--- va generalmente asociado a fuertes resistencias a la institucionalización. El líder no tiene en efecto, intereses en favorecer un reforzamiento de la organización demasiado acentuado, que inevitablemente sentaría las bases para una emancipación del partido de su control, el líder carismático tiende a desalentar por vías y motivos diversos, la institucionalización”.

En el fondo, la gran disyuntiva de los próximos meses para el perredismo no serán los resultados de la elección entre Encinas y Ortega, o entre Víctor y Misael, para el perredismo nacional y guerrerense, en ese orden, no será elegir, repito, entre caudillos electorales; sino entre la construcción de un auténtico partido y una opción electoral desde la izquierda o la continuación agónica de una confederación de clanes, tribus, caudillos, líderes morales e inmorales.

El mensaje que deben saber leer las cúpulas del PRD en Guerrero, me refiero a: Zeferino Torreblanca Galindo (Izquierda Renovadora), Armando Chavarría Barrera (Polo Guerrerense de Izquierda), y Lázaro Mazón Alonso (Nueva Izquierda), es en el sentido de que las bases del perredismo guerrerense se rebelaron en las urnas el pasado 16 de marzo, al rechazar a su candidato Misael Medrano, porque pese a los enormes recursos que aportaron para tratar de imponerlo de arriba hacia abajo, para tener un dirigente a modo como es Sebastián de la Rosa quien ha estado a las órdenes del gobernador; un candidato opositor como es Víctor Aguirre, apoyado por auténticos líderes de la izquierda local: Pablo Sandoval Cruz, Cuauhtémoc Sandoval Ramírez, Octaviano Santiago Dionisio, Juan Adán Tabares, entre otros fundadores del sol azteca en Guerrero, sin recursos, dieron una batalla final (como lo que dio el Mariscal Antonio José de Sucre, en Ayacucho en 1824, que dio la última batalla triunfal de los libertadores de América Latina frente al yugo español) que han puesto en duda el posible “triunfo” del candidato oficial de la oligarquía de la derecha del PRD.

Malas señales para la casta divina, que empezó a poner en duda al PRD en Guerrero en los próximos comicios locales de octubre, porque es el inicio del fuego amigo y la guerra sucia que se avecina. Es también la confirmación del liderazgo de Andrés Manuel López Obrador, quien siempre estuvo detrás de la campaña de Alejandro Encinas como el virtual triunfador en la contienda nacional lo aceptó en la entrevista que le hizo Carmen Aristegui en CNN en Español el pasado lunes 17.

miércoles, 19 de marzo de 2008

70 ANIVERSARIO DE LA EXPROPIACIÓN PETROLERA

A las diez de la noche del 18 de marzo de 1938, el entonces presidente de México, Lázaro Cárdenas del Río, leía en Palacio Nacional el decreto que expropiaba: “la maquinaria, instalaciones, edificios, oleoductos, refinerías, tanques de almacenamiento, vías de comunicación, carros-tanques, estaciones de distribución, embarcaciones y todos los demás bienes muebles e inmuebles de propiedad de la Compañía Mexicana de Petróleo El Águila, S.A., Compañía Naviera de San Cristóbal, S.A., Compañía Naviera San Ricardo, S.A., Huesteca Petroleum Company, Sinclair Pierce Oil Company, Mexican Sinclair Petroleum Corporation, Stanford y Compañía, S. en C. Peen Mex Fuel Company, Richmond Petroleoum Company de México, California Estándar Oil Company of México, Compañía Mexicana el Agwi, S.A., Compañía de Gas y Combustible Imperio, Consolidated Oil Company of México, Compañía Mexicana de Vapores San Antonio, S.A., Sabalo Transportation Company, Clarita, S.A., y Cacalilao, S.A., en cuanto sean necesarios, a juicio de la Secretaría de Economía Nacional para el descubrimiento, captación, conducción, almacenamiento, refinación y distribución de los productos de la industria petrolera”.

En este párrafo del decreto expropiatorio se condensó uno de los acontecimientos de mayor relevancia en la historia contemporánea de México. Sus consecuencias fueron inmediatas, Inglaterra rompió relaciones diplomáticas con México y junto con Estados Unidos amenazó con bloquear los puertos mexicanos, entre ellos, Acapulco. No obstante su política de Buena Vecindad recién inaugurada, el presidente Franklin D. Roosevelt, decretó una suspensión en la compra de plata, de cuya venta dependía buena parte del ingreso de divisas a México, provocando la caída del precio del metal y una crisis financiera, dos de las ciudades que fueron más afectadas por esta medida fueron Taxco, Guerrero, y Zacatecas, Zacatecas, por ser las regiones de mayor producción de plata.

Tres meses después de la expropiación se fundó Petróleos Mexicanos (PEMEX), la empresa pública que sustituía a las poderosas compañías extranjeras. Sus inicios no marcaron buenos augurios, con disputas entre el gobierno y el sindicato, carencia de técnicos y de refacciones, sabotajes extranjeros.

No fue fácil la expropiación petrolera, los primeros días de marzo de 1938, había concluido el largo juicio laboral entre el sindicato de trabajadores petroleros fundado en diciembre de 1935 y el conjunto de las empresas extranjeras. La Suprema Corte de Justicia de la Nación había dicho la última palabra, favorable a las demandas de los obreros, sentencia final que recibió un rechazo despectivo y retador de las empresas. Todavía el presidente Cárdenas intentó un arreglo postrero, reuniéndose con los representantes de éstas. En esta junta, uno de los personajes, con toda la arrogancia venida de muchos años en el ejercicio del poder, le preguntó quién garantizaba el convenio que se les estaba proponiendo, respondiendo el general Cárdenas que el mismo presidente de la República. Ello provocó la sonrisa sarcástica de varios de los empresarios extranjeros. Justo entonces, con toda dignidad, Lázaro Cárdenas se levantó de la mesa y les comunicó: “Señores, hemos terminado”. El desenlace fue histórico.

Para nuestra memoria colectiva, en la firma de los dos decretos: el de la Expropiación Petrolera y el de la creación de PEMEX, por parte del Senado de la República, fueron firmados por un guerrerense ejemplar, el entonces Senador Román Campos Viveros, nacido en Tixtla el 9 de agosto de 1903. Ambos decretos fueron promulgados por el presidente Lázaro Cárdenas del Río, compañero de armas del ex coronel de caballería Campos Viveros, padre de Violeta Campos Astudillo, ex diputada local. Para mantener vivo el recuerdo del ilustre legislador, existe en su ciudad natal, la Organización Renovadora de Tixtla “Senador Román Campos Viveros” (ORTIX), que preside el autor de estas líneas.

A pesar de todo, PEMEX ha subsistido, y siete décadas después nos encontramos en un nuevo 18 de marzo, frente a otro dilema: o una empresa social para la nación mexicana, libre de corruptelas, productiva y moderna o su entrega a los intereses privados que la perdieron en 1938, para que puedan saquear de nueva cuenta el patrimonio de todos los mexicanos, porque debemos ser pragmáticos o realistas.